Por Philips
08/29/2025
2-5 min. de lectura

Uno podría estar de acuerdo con la frase “somos lo que vestimos”, y en cierta medida, esto también se aplica al empaque de los productos comerciales. La verdad es que, además de captar la atención de los consumidores, el empaque cumple una función esencial: proteger el producto durante el transporte y el almacenamiento, así como de las condiciones ambientales. La elección del material de empaque debe ser una decisión consciente, que busque equilibrar la protección del producto, la apariencia del empaque y su impacto ambiental. Un paso clave para minimizar ese impacto es maximizar la recuperación de los residuos de empaque y su posterior reciclaje.
Como fabricantes, exploramos continuamente nuevas oportunidades para utilizar materiales ya reciclados en lugar de recursos vírgenes, sustituir materiales difíciles de reciclar o reducir las dimensiones del empaque.
Como consumidores, podemos marcar la diferencia con acciones simples que contribuyan a una mejor gestión de los residuos.
Revisa las normas locales sobre la clasificación de residuos por tipo de material (por ejemplo, vidrio, papel y cartón, metales, plásticos). En el caso de los empaques compuestos, separa los distintos materiales y desecha cada uno por separado (por ejemplo, papel y plástico).

Para quienes deseen profundizar en el tema, hemos reunido información de contexto específica de la Unión Europea sobre los residuos de envases.
Como suele decirse, “una imagen y unos números valen más que mil palabras”, veamos algunos datos:
La tendencia de generación de residuos de envases ha ido en aumento durante los últimos diez años.
En 2019, el volumen total de residuos de envases generados se estimó en 79,3 millones de toneladas.
En otras palabras, cada habitante de la Unión Europea generó en promedio 177 kg de residuos de envases.
Los tipos de residuos de envases más comunes en la UE fueron:

¿Qué sucede con todos esos residuos de envases?
Todos los Estados miembros de la Unión Europea deben cumplir con un marco legal conocido como la Directiva sobre Envases y Residuos de Envases (94/62/CE). Esta normativa establece una tasa total mínima de recuperación y objetivos de reciclaje específicos para cada tipo de material de envase, que deben aumentar progresivamente con el tiempo.
Actualmente, los países deben alcanzar una tasa mínima total de recuperación del 60 % (incluyendo la incineración con recuperación de energía) y los siguientes objetivos de reciclaje:
Estos objetivos se están incrementando hasta llegar a una tasa mínima total de recuperación del 70 %, con metas de reciclaje de:
Entre 2009 y 2019, la tasa total de recuperación aumentó del 76 % al 81 %, mientras que la tasa total de reciclaje de los residuos de envases creció del 63 % al 65 % en el mismo período.
Finlandia logró la mayor tasa de recuperación, mientras que Bélgica alcanzó la tasa de reciclaje más alta.

A partir del 1 de enero de 2022, la legislación italiana (Decreto Legislativo N.º 116 del 3 de septiembre de 2020) exige proporcionar información complementaria relacionada con la identificación del material de empaque y la clasificación de residuos.
Nos complace poner esta información a tu disposición: simplemente haz clic en una de las categorías de producto que aparecen a continuación.